Pequeños hábitos que permiten ahorrar en calefacción

Los meses en los que el descenso de temperaturas obliga a usar la calefacción, suelen influir en el incremento de la factura energética.

Pero ahorrar en calefacción es posible si aprendemos a realizar un consumo eficiente que nos permita reducir el consumo energético y cuidar del medio ambiente.

Los expertos señalan que podemos ahorrar en calefacción hasta un 60% adoptando algunos hábitos para reducir el consumo. Por ejemplo, utilizando termostatos programables o contratando las tarifas que mejor se adapten a nuestro día a día.

Es necesario que tengamos presente que cada grado adicional en la calefacción implica un 7% más de consumo energético. Por esta razón, para alcanzar un consumo eficiente, debemos tener especial cuidado con la temperatura de confort en nuestro hogar.

Termostatos, emisores y tarifas

Con un uso eficiente, los termostatos programables consiguen ahorrar en calefacción entre un 8 y un 13% de energía. Con estos mecanismos podemos adaptar la temperatura a aquellos horarios en los que pasamos más tiempo en nuestra vivienda.

Eligiendo correctamente nuestra tarifa, podríamos ahorrar en calefacción hasta un 60% sobre el precio del kilovatio de otras tarifas.

Hábitos importantes

Bajar siempre las persianas de noche: Bajar las persianas o correr las cortinas antes de ir a la cama es una forma de impedir que se desaproveche el calor acumulado durante el día.

Subir las persianas de día: Hay que dejar que el calor que proporciona el sol diurno entre en nuestra casa y le dé calor. Dejar las persianas subidas en el día es una forma de ahorrar en calefacción y fomenta un consumo eficiente.

Temperatura de consigna para el termostato: Seleccionar un valor límite para el termostato a partir del cual la calefacción se ponga en marcha automáticamente evita que nuestro hogar se enfríe demasiado cuando no estamos.

Ventilar la casa: Elegir adecuadamente el horario para ventilar la casa es especialmente importante durante el invierno. De esta forma, aprovechando las horas más calurosas del día evitaremos una excesiva pérdida de calor.

Calentamiento previo de habitaciones: Habitaciones que usamos a horas específicas, como dormitorios, deben cerrarse y calentarse previamente antes de ocuparlas. Esto es mejor que tener la calefacción puesta mientras todas las habitaciones están desocupadas.

Cerrar radiadores: Para ahorrar en calefacción mediante un consumo eficiente, cerrar el radiador en ciertas habitaciones es una estupenda medida. Eligiendo las estancias a climatizar evitaremos malgastar energía y permitiremos que los equipos trabajen de forma más relajada.

Revisar aislamientos: Cuando el frío se cuela por las ventanas es una señal de que el aislamiento no funciona como debería y deja escapar el aire caliente. Por ello, es fundamental que revisemos los aislamientos, por ejemplo, esas juntas de cristales que podrían estar deteriorados.

Mantenimiento: Comprueba si tu instalación consume energía de manera eficiente. Al menos anualmente, es recomendable realizar un mantenimiento de la instalación para garantizar su fiabilidad y funcionamiento óptimo.

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